sábado, 13 de marzo de 2010












En 1967, Adam Walker es un joven poeta ávido de vida y literatura, con mucho más futuro que pasado. Estudia en la Universidad de Columbia, se opone a la guerra de Vietnam y, además, –esto lo dicen quienes lo conocen, porque él no parece darse cuenta– es guapísimo. Una noche, en una fiesta de estudiantes, conoce a una pareja de franceses muy sofisticados, muy seductores. Lo primero que le llama la atención a Adam es el nombre de él, Rudolf Born, como en Bertrand de Born, el poeta provenzal que en uno de los cantos de Dante lleva su propia cabeza cortada en las manos. Tras varios días de ambigua seducción en los que la pareja va tejiendo su invisible tela de araña en torno al hermoso e inocente americano, Rudolf Born, que está en Columbia como profesor invitado en la School of International Affairs, le ofrece a Adam la dirección de una revista literaria que él financiará.


2 comentarios:

Manel dijo...

Sin duda, sobran dedos de una mano y señalar, citarlo, como uno de los dos o tres autores actuales, con más imaginación, desdoblamiento de personajes e invención literaria. Con sencilla y excelente prosa. Me refiero, claro está a Paul Auster.
Me satisface ser el primero que estrena, como comentarista, este espacio descubierto. Este espacio de letras por compartir, estas lecturas de mar o desde el mar. Me imagino sentado en ese espacio de luz, esa estancia iluminada de azul, de sombras y color, de vida, que nos dejó Hopper y compartir lecturas. Enhorabuena.

“…..La habitación estaba a oscuras, pero distinguías vagamente el destello en los ojos de tu hermana, el contorno de su rostro, la silueta de su cuerpo, y cuando te introdujiste bajo las sábanas y sentiste su desnudez, el cuerpo desnudo de tu hermana de quince años apretándose contra tu carne desnuda, tuviste un escalofrío, te quedaste casi sin respiración por la avalancha de sensaciones que te invadía……”

Mar dijo...

Eres tan genial..ya ves, eres el primero.

Eres la persona que lo ha iniciado.
Todavía está por terminar, pero poco a poco quiero que sea un buen lugar.
Mi refugio de lecturas. Lecturas que desde un tiempo acá las tengo algo abandonadas. No se donde ha ido a parar la concentración, me siento muy dispersa y eso es lo que intento solucionar.

Mas tarde pondré mi opinón sobre el libro, que por supùesto no es ni por asomo el mejor de Auster, tampoco el peor, claro.
Supongo que los que más o menos seguimos la trayectoria de este autor le exigimos demasiado, y las personas cambian, y no son los mismos de hace años.