Y no puede olvidar los espantapájaros y los guardacantones. Por la noche, vuelve a casa el campesino Zwonimir Pansin, y trae consigo una gran nostalgia y un anhelo oculto. También a mí me despierta nostalgia. Me la contagia, aunque él sueñe con campos y yo con calles.
Sucede lo mismo que con las canciones de la tierra; cuando uno entona su canción popular, el otro canta la suya, y las distintas melodías se asemejan, y todas ellas vienen a ser los diferentes instrumentos de una orquesta.
La nostalgia del hombre crece en la intemperie, crece y crece, cuando hay muros que la limite.

No hay comentarios:
Publicar un comentario